Los conductores de camiones enfrentan un desgaste significativo debido a las jornadas prolongadas, la posición sedentaria, las vibraciones constantes del vehículo y los hábitos irregulares de sueño y alimentación. Algunos de los problemas físicos más comunes incluyen:
- Dolor de espalda y molestias musculoesqueléticas: El 48,3% de los camioneros reportan dolor de espalda crónico, relacionado con la edad, las vibraciones del camión y la falta de movimiento. Esto puede derivar en lumbalgias, lesiones discales y trastornos en el sistema digestivo o cardiovascular.
- Fatiga crónica y apnea del sueño: La fatiga afecta al 38% de los conductores, lo que ralentiza los tiempos de reacción y aumenta el riesgo de accidentes. La apnea del sueño, agravada por una mala alimentación, contribuye a una fatiga grave durante el día.
- Problemas cardiovasculares: Incluyendo hipertensión, colesterol alto, enfermedades cardíacas e infartos.
Qué podemos hacer como empresa para ayudar a mejorar estos problemas
- Promover una alimentación saludable y hidratación: Incentivar planes de comidas nutritivas antes de los viajes, desalentar el consumo de comida rápida. Recomendar al menos 2 litros de agua al día y evitar sustancias tóxicas.
- Gestionar la fatiga y el descanso: Programar rutas equilibradas, incluir pausas obligatorias y cumplir con regulaciones de horas de servicio.
- Planificación eficiente: Optimizar rutas para evitar horarios poco realistas, reduciendo la presión y mejorando la satisfacción laboral.
¿Qué puede suponer para una empresa el mal estado físico de sus transportistas?
- Aumento de accidentes y responsabilidades: La fatiga y problemas de salud contribuyen al 10-20% de los choques de camiones grandes, lo que resulta en multas, demandas y compensaciones.
- Pérdidas de productividad: Conductores con problemas como diabetes o dolor crónico generan ausentismo, paros operativos y menor eficiencia.
- Daños a la operación general: Exposición a vibraciones y mal estado de carreteras aumenta el consumo de combustible y mantenimiento de vehículos, mientras que infracciones por exceso de horas afectan la cadena de suministro.
- Riesgos regulatorios: Incumplimientos en certificaciones médicas o horas de servicio pueden derivar en sanciones, y un mal bienestar impacta la reputación en el sector.
Rutina de 15 minutos en la cabina





